«Reestructuración y activación del tejido empresarial español desde el Pacto Verde de la UE» por Ramón Casilda

Aún se sentía el legado del prolongado periodo recesivo de la crisis de las subprime o hipotecas basura que comenzó en Estados Unidos en agosto de 2007, y que ocasionó descensos desconocidos del producto interior bruto y una recesión de la economía mundial como no se había conocido desde la década de 1930 con la Gran Depresión, cuando a nivel global la llegada de un cisne amarillo, a COVID-19, ha producido gravísimas consecuencias económicas, empresariales, laborales, sociales y humanitarias.
Nos enfrentamos, pues, a una crisis sin precedentes, que ha perturbado con intensidad el orden económico de nuestro país a una velocidad y escala desconocida desde la Guerra Civil de 1936, viéndose afectados la mayoría del tejido empresarial, caracterizado por un fuerte predominio de micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes), generalmente de productividad reducida.
Por tal motivo es necesario su reestructuración y reactivación, lo cual requiere un amplio consenso y colaboración a largo plazo público-privado. A su vez, este debe alinearse con el Pacto Verde Europeo y la digitalización como pilares básicos del crecimiento económico y el fortalecimiento de las «mipymes».




